miércoles, 24 de febrero de 2010

Un Héroe Desconocido de Malvinas


No acostumbro a copypastear, prefiero no escribir, pero me llego un mail de un veterano de la guerra de Malvinas y de La Tablada y me pareció interesante ponerlo acá. Igual como a este blog lo visito yo y mi mama no creo que a nadie le moleste o importe.

La silenciada proeza del cabo Baruzzo De todos los suboficiales de Ejército que estuvieron en Malvinas, solo dos recibieron la máxima distinción a que puede aspirar un hombre de armas argentino: la Cruz al Heroico Valor en Combate.

Uno fue el Sargento primero Mateo Sbert, muerto en el combate de Top Malo House.

El jefe de su sección, Capitán José Vercesi, se ha encargado de que su historia se haya publicado en la revista “Soldados” y en general tuviera cierta divulgación. (Aunque, claro, muy por debajo de la que amerita a nivel nacional).

El otro, sigue siendo un perfecto desconocido, aún para muchos estudiosos del tema Malvinas.

Si uno quiere averiguar por qué le fue conferido tan alto galardón, no se va a enterar ni googleándolo.

Se trata del cabo Roberto Baruzzo del Regimiento 12 de Infantería de Mercedes. Y vaya si su historia, de ribetes cinematográficos, vale la pena ser contada!

Tuve el honor de conocer a Baruzzo, oriundo del pueblo de Riachuelo, Corrientes, en el 2009, cuando el Centro de Ex-Combatientes de esa provincia me invitó a dar allí una charla.

Descubrí en él a un hombre de rostro aniñado, sin ínfula alguna, de perfil muy bajo, puro y transparente hasta rayar en la ingenuidad.

Su unidad había sido ubicada primero en el Monte Kent, para después ser enviada a Darwin.

Pero una sección compuesta mayormente de personal de cuadros, con Baruzzo incluido, se quedó en la zona, al mando del teniente primero Gorriti.

En los días previos al ataque contra Monte London, los bombardeos ingleses sobre esa área se habían intensificado. El mismo Baruzzo fue herido en la mano por una esquirla.

En una de las noches, el cabo oyó gritos desgarradores. A pesar del cañoneo, salió de su pozo de zorro y encontró a un soldado con la pierna destrozada por el fuego naval enemigo.

Sin titubear, dejó su fusil y cargó al herido hasta el puesto de enfermería, tratando de evitar que se desangrara.


Lo peor aún estaba por venir.

En la noche del 10 al 11 de junio, estuve observando desde Puerto Argentino el espectáculo fantasmagórico que ofrecía la ofensiva británica.

En medio de un estruendo ensordecedor, los montes aledaños eran cruzados por una miríada de proyectiles trazantes e intermitentemente iluminados por bengalas.

Se me estremecía el alma de imaginar que allí, en esos momentos, estaban matando y muriendo muchos bravos soldados argentinos. Allí, en medio del fragor, la sección de Baruzzo ya se había replegado hacia el Monte Harriet, sobre el cual los ingleses estaban realizando una acción envolvente.

Varios grupos de soldados del 12 y del Regimiento 4 quedaron aislados. El teniente primero Jorge Echeverría, un oficial de Inteligencia de esta última unidad, los agrupa y encabeza la resistencia, Baruzzo se suma a ellos y ve a al oficial parapetado detrás de una roca, disparando su FAL.

Baruzzo despoja a uno de los caídos británicos de su visor nocturno. “Ahora la diferencia en recursos ya no será tan despareja”, piensa.
Con el visor va ubicando las cabezas de los ingleses que asoman detrás de las rocas, y tanto Baruzzo, como su jefe afinan la puntería.

Los soldados de Su Majestad, por su parte, los rocían de plomo e insultos.

Las trazantes pegan a centímetros del cuerpo del oficial, hasta que finalmente éste es herido en la pierna y cae en un claro, ya fuera de la protección de la roca.

Cuando Baruzzo se le quiere acercar, un inglés surge de la oscuridad y le tira al cabo.

Yerra el primer disparo, aunque la bala pega muy cerca, pero antes de que pueda efectuar el segundo, Echeverría, disparando desde el suelo, lo abate.

Otro inglés le tira a Echeverría, pero Baruzzo lo mata de un certero disparo. Cerca de ellos, el conscripto Gorosito pelea como un león.
Los adversarios están a apenas siete u ocho metros uno del otro y sólo pueden verse las siluetas en los breves momentos en que alguna bengala ilumina la zona.

Echeverría está sangrando profusamente: tiene tres balazos en la pierna.
El joven cabo – de apenas 22 años – con el cordón de la chaquetilla del oficial, le hace un torniquete en el muslo.

La pierna de Echeverría parece teñida de negro y también luce negra la nieve a su alrededor. El teniente primero dice empero que no siente nada, solo frío. Baruzzo trata de moverlo.

Echeverría se levanta y empiezan a caminar juntos por un desfiladero, mientras a su alrededor siguen impactando las trazantes.

De repente, de atrás de un peñasco, entre la neblina y las bengalas, surge la silueta de un inglés, quien dispara, y le da de lleno a Echeverría. Baruzzo contesta el fuego y el atacante se desploma muerto.

Esta vez Echeverría había sido herido en el hombro y el brazo: una sola bala le causo dos orificios de entrada y dos de salida.

El teniente primero cae boca abajo y Baruzzo ve que le está brotando sangre por el cuello. “Se me está desangrando!”, se desespera el cabo.

Aún hoy, el suboficial no puede hablar de su jefe sin emocionarse:
“Él es uno de mis más grandes orgullos. Un hombre de un coraje impresionante. Allí, con cinco heridas de bala, estaba íntegro, tenía una tranquilidad increíble, una gran paz. Con total naturalidad, me ordenó que yo me retirara, que lo dejara morir allí, que salvara mi vida. Me eché a llorar. Como iba a hacer eso? Yo no soy de abandonar a nadie! Y encima a este hombre, que era mi ejemplo de valentía!

Tenía conmigo intacta la petaquita de whisky que la superioridad nos había dado junto a un cigarrillo; es que yo no bebo ni fumo. Y le di de tomar. “Eso sí que está bueno, me comentó.

En cierto momento, no me hablaba más, había perdido el conocimiento. La forma en que sangraba, era una guarangada. Lo cubrí, lo agarré de la chaquetilla y empecé a arrastrarlo”.

Súbitamente, Baruzzo se vio rodeado por una sección de Royal Marines del Batallón 42.

Sin amilanarse, desenvainó su cuchillo de combate, pero uno de los ingleses con el caño de su fusil le pegó un ligero golpe en la mano, como señalándole que ya todo había terminado.

Baruzzo, cubierto de pies a cabeza con la sangre de Echeverría, dejó caer el arma, Y el mismo soldado enemigo lo abrazó con fuerza, fraternalmente. “Eran unos señores”, me comentaba el cabo. Al amanecer, al ver que no tenía heridas graves, sus captores le ordenaron que, con otros argentinos, se dedicara a recoger heridos y muertos. “Yo personalmente junté 5 ó 6 cadáveres enemigos”, me cuenta Baruzzo. “Pero en internet los ingleses dicen que en ese combate sólo tuvieron una baja!”

Echeverría fue helitransportado por los británicos al buque hospital “Uganda”, sobrevivió, recibió del Ejército Argentino la medalla al Valor en Combate y hoy vive con su mujer y dos hijas en Tucumán (la menor tenía dos añitos en el 82).

Baruzzo también tiene dos hijas, a las que bautizó Malvina Soledad y Mariana Noemí, y vive en su Corrientes natal.

En su pago chico ha tenido un par de halagos que merecía: hay una calle con su nombre y hasta le fue erigido un busto en vida. Pero aún así, nadie repara en su existencia, ni conoce su proeza.

Poco después de la guerra, el 15 de noviembre del 82, Baruzzo recibió una carta del teniente primero, donde éste le agradece su “resolución generosa y desinteresada, su sentido del deber hasta el final, cuando otros pensaron en su seguridad personal.

Toda esa valentía de los “changos”, son suficiente motivo para encontrar a Dios y agradecerle esos últimos momentos. Pero, así Él lo decidió, guardándome esta vida que Usted supo alentar con sus auxilios”.

El oficial le cuenta que lo ha propuesto para la máxima condecoración al valor y le manifiesta su “alegría de haber encontrado un joven suboficial que definió el carácter y el temple de aquellos que forman Nuestro Glorioso Ejercito, y de los cuales tanto necesitamos”.

Personalmente, Baruzzo volvió a encontrarse con Echeverría recién 24 años después de aquella terrible noche.

Ambos lloraron, el oficial le mostró sus heridas, dijo que el cabo había sido su ángel de la guardia, y le regaló una plaquetita, con la inscripción: “Estos últimos 24 años de mi vida testimonian tu valentía”.

También le contó que en el buque-hospital los médicos británicos dejaron que le siguiera manando sangre un buen rato, para que así se lavara el fósforo de las balas trazantes.

“You have very good soldiers” (“Usted tiene muy buenos soldados”), le espetaron los militares ingleses al ensangrentado teniente primero.

Un reconocimiento que la sociedad argentina, en pleno, aún le debe a Echeverría, a Baruzzo, a Gorosito, a Pinzos y a tantos otros callados y acallados héroes de Malvinas.

10 comentarios:

  1. Gracias por esto.

    Saludos.

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  2. Sobre los mal llamados "movilizados"

    He leído las dos ultimas cartas de los mal llamados “Movilizados” donde por un lado el señor Ricardo A. Ramírez de la Agrupación Gloría al 8 y, en la otra, el señor Cemino Carlos Omar manifiestan su malestar en cuanto a las forma que tienen algunos combatientes de dirigirse a ellos.
    Ante esta situación, creo, no debemos olvidar algunos detalles que considero importante a fin de que el árbol no nos tape el bosque:
    1.- La Operación “Rosario” fue ejecutada por personal que cumplían ordenes (y lo hicieron de una forma brillante, mis respetos a esos heroicos hombres).-
    2.- Nunca he escuchado que esos hombres se sintieran superior a nosotros que fuimos en avión cuando el campo ya estaba despejado y sin peligro (que grandeza).-
    3.- Cuando partimos hacia el Sur, lo hicimos cumpliendo ordenes
    4.- Cuando cruzamos a las Islas, lo hicimos cumpliendo ordenes
    5.- Los que se quedaron en el continente (hoy mal llamado Movilizados) también cumplían ordenes, entonces ¿Cuál es la diferencia que nos divide?. Si la Causa fue y es una, que esa misma causa no nos divida, por el contrario, debería unirnos aún más.-
    6.- Si ellos (los Movilizados) no hubieran cumplido con sus tareas de apoyo yo no hubiera tenido los alimentos y las municiones para el combate. Si ellos los “Movilizados” no hubieran cargado combustibles y las bombas a los aviones nuestros Heroicos Pilotos no habrían podido hundir tantas fragatas enemigas
    6.- Se le imputa a los “Movilizados” el no entrar en combate y, por lo tanto, no disparar un solo tiro. En honor a la verdad, algunos (miles) que estuvieron en las Islas tampoco tuvieron la oportunidad de tirar un solo tiro, ¿porqué? Porque esa era LA ORDEN , la de entregar las armas. Esos hombres no se rindieron, solo cumplieron LA ORDEN ¿Cuál es la diferencia?.-
    7.- El hambre, el frío, el miedo, las muertes, las miserias humanas son los elementos que les dan vida a todas las guerras ¿Tendría que haber sido diferente la guerra de Malvinas?.-
    8.- Duele mucho, da vergüenza escuchar que a 25 años de esa Gesta Gloriosa algunos se quejen de no dormir sus siestas o de comer una manzanita menos.(tal vez los “Movilizados“, se pregunten si esos fueron los que pelearon cuerpo a cuerpo con los Gurkas)-
    9.- Conocí el olor y el color de la sangre de los piratas, me siento orgulloso de esa Gesta, de nuestros muertos, y de los que regresaron.
    A todos nos une (o nos debería unir) una Causa Justa y Gloriosa, pero también quiero resaltar que me siento Orgulloso de mis compatriotas que estuvieron en el Continente, presto a entrar en combate, los hoy mal llamado “Movilizados”, a todos ellos mi admiración y mi respeto.-
    Por ultimo, no les demos la oportunidad de que el enemigo (externo e interno) se rían de nosotros al vernos divididos y enfrentados entre hermanos que somos. Los “Movilizados también tienen necesidades, familia que mantener y se merecen lo que están reclamando”-

    Roberto Baruzzo - Cabo Primero
    “CRUZ LA NACION AL HEROICO VALOR EN COMBATE”
    robertobaruzzo@hotmail.com

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  3. Eso va de colaboracion ,porque la agrupacion de ex combatientes de malvinas de mercedes cuestiona a los soldados profesionales y su adquisicion de derechos y a mi me parece que el cabo baruzzo tiene una buena perspectiva de lo que le conviene a nuestra nacion.

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  4. Guille: el tema acá se solucionaría si sereconociera a todos los que estuvieron en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur, que abarcaba tanto las islas como el continente. Es cierto, en el continente quedó gente sin cuyo apoyo los que estuvieron en las islas hubieran durado mucho menos. Y por otra parte, los hijos de puta de los generales Menendez, Yofré y Parada estuvieron en las islas pero nunca se embarraron ni supieron lo que era combatir y a ellos se los reconoce como veteranos, una hijadeputez

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  5. Forbidden: Inmpresionante testimonio. Lamentablemente, no puedo leer estas cosas sin conmoverme hasta la médula. Una mezcla de tristeza por la derrota, orgullo por estos soldados de mi patria e indignación por los 28 años que siguieron a la gesta, me embarga.
    Como le comentaba a mi hermano, desde que la cuestión Malvinas y las provocaciones e intimidaciones inglesas volvieron a aparecer como una amenaza real y permanente a nuestra soberanía y nuestro destino como Nación, que no puedo pensar en otra cosa. Al menos 4 de los posts que escribí este año refieren a la cuestión.
    Un día de estos me gustaría que, con un vino de por medio, nos sentáramos a hablar personalmente de todas estas cosas. El tiempo dirá.

    Un abrazo.

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  6. Occam: lo único que necesitaríamos con Malvinas es tener los fines y los medios claros, es largo de explicar, pero vino de por medio cuando usted quiera lo hablamos, aunque solo sea un ejercicio intelectual.

    Gracias por pasar

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  7. Excelente artículo.
    Le agradezco por publicarlo.

    Saludos.

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  8. Fucking Retard mucho ba
    la bla pero los tipos apatridas y liberales como vos terminan yendo a traicionar la Patria como el lilito Perez o como tu amigo Aguad. El problema de los facistas gorilas, tu caso, empezó el día que los milicos hdps pusieron a martinez de hoz a rifar la Argentina. Dejá de mentir sorete y el 2 de abril pegate un tiro sorete!

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  9. Capitán: muchas gracias

    H: no borro tu comentario para que vean la tremenda escasez de argumentos que tenés, lo poco que te da la cabeza y que sos un zurdo resentido. Vos sos patriota como kirchner que aumentó su patrimono 578%?
    Y cuando quieras decime eso en la cara, sabés dónde encontrarme

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  10. hola!
    te invito a que pases por mi casa
    dejare la puerta entreabierta..
    te dejo un fuerte abrazo!!!

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